A pesar del gigantismo de las Navieras, que ha alterado las reglas del juego y afectado gravemente a toda la cadena logística; los fletes marítimos están bajando.
A pesar de que las Navieras estén llevando una política de concentración vertical, intentando eliminar a los transitarios, y copar toda la cadena logística, por supuesto, ofreciendo mucho menor calidad de servicio; los fletes marítimos están bajando.
A pesar de que la existencia de la celebérrima «Consortia Block Exemptia Regulation», que aún estando aprobada por el Parlamento Europeo, todos sabemos que las Navieras la han colado para poder desatender a sus clientes y multiplicar impunemente sus beneficios; los fletes marítimos están bajando.
A pesar de que las Navieras sean opacas, insaciables, ofrezcan un pésimo servicio y carezcan de la más mínima empatía con el mercado en que se desenvuelven; los fletes marítimos están bajando.
A pesar de que las Navieras (y TODOS los actores logísticos) hayan ganado mucho dinero durante estos últimos años, y especialmente desde el inicio de la pandemia; los fletes marítimos están bajando.
Y digo yo. ¿No tendrá que ver algo el mercado, o sea, la ley de la oferta y la demanda? ¿Si las Navieras y consignatarios éramos «los malos» por la subida de fletes, no seremos ahora «los buenos» por la bajada?
Hay numerosos factores que han motivado los retrasos en los itinerarios de los buques y la falta de previsión que se ha sentido en el mercado. Hablamos de la congestión portuaria con esperas para poder atracar y operar los barcos, altos índices de ocupación de terminales que ralentizan las operaciones portuarias, falta de personal, protocolos Covid, etc… La mayoría de estos factores son exógenos a las Navieras, por lo que no parece justo hacerlas ver como las únicas responsables.
Normalmente, situaciones complejas deberían llevar diagnósticos complejos y esto es especialmente de aplicación en el caso del papel de las Navieras; y del mercado de fletes y su evolución de estos últimos años. Hay numerosas razones y elementos a valorar y considerar, máxime cuando hablamos de un entorno con operadores globales (Navieras, Terminales Portuarias, NVOCC, Operadores Logísticos y Grandes Clientes). En cambio, se ha construido un discurso público, a mi entender equivocado y simplista, de confrontar a víctimas (cargadores y transitarios, en una extraña alianza), y a victimarios (navieras y consignatarios).
Algunos de estos factores los trataremos en próximas entradas y el primero será el mercado de fletamento o chartering de los barcos. ¡Os sorprenderá!
